La principal terminal petrolera iraní permanece sin actividad desde hace al menos una semana por el bloqueo impulsado por Washington. Teherán comienza a recortar la extracción de crudo mientras se agotan los ingresos por exportaciones.
Las exportaciones de petróleo de Irán atraviesan uno de sus momentos más críticos desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel. Según datos de firmas especializadas en seguimiento marítimo y satelital, ningún buque cisterna cargó crudo en la isla de Kharg, principal terminal petrolera iraní, durante al menos una semana, en el marco del bloqueo naval reimplantado por Washington.
La interrupción comenzó tras el fracaso de las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz. Desde entonces, la actividad en Kharg quedó prácticamente paralizada, una situación que impacta de lleno sobre la principal fuente de ingresos del régimen iraní, ya que alrededor del 90% del petróleo exportado por el país sale desde esa terminal ubicada en el Golfo Pérsico.
Imágenes satelitales difundidas por empresas de inteligencia marítima mostraron las áreas de carga completamente vacías durante varios días consecutivos. Además, el número de buques esperando para operar en la zona cayó a su nivel más bajo desde comienzos del mes pasado.
Especialistas del sector consideran que el bloqueo está teniendo un efecto concreto sobre la logística petrolera iraní. Desde Energy Aspects señalaron que prácticamente no se registran movimientos de ingreso o salida de petroleros, aunque advirtieron que Teherán parece dispuesto a soportar el costo económico mientras intenta fortalecer su posición en torno al control del estrecho de Ormuz.
A pesar de la interrupción de las nuevas exportaciones, Irán todavía percibe ingresos por cargamentos despachados durante el período de alto el fuego, que recién ahora están llegando a compradores asiáticos, principalmente mediante transferencias frente a Malasia con destino final a refinerías de China.
Sin embargo, ese flujo tiene fecha de vencimiento. Analistas advierten que en las próximas semanas esos recursos comenzarán a agotarse si no se reanudan las operaciones de exportación.
El bloqueo también dificulta el regreso de los buques petroleros vacíos que deberían volver a cargar en Kharg. Varias embarcaciones permanecen a la espera frente a Sri Lanka, Omán y Pakistán, sin autorización para regresar a la terminal iraní.
Ante la imposibilidad de seguir almacenando grandes volúmenes de crudo, las consultoras del sector sostienen que el gobierno iraní ya comenzó a reducir la producción en sus yacimientos para evitar saturar los depósitos disponibles.
Mientras tanto, continúan las conversaciones entre Irán y Omán para definir una nueva ruta de navegación por el estrecho de Ormuz. De prosperar un acuerdo aceptado por Estados Unidos, Washington podría levantar el bloqueo y restablecer una exención a las sanciones petroleras que permitiría retomar las exportaciones de crudo iraní.
