La trama detrás del femicidio de Agostina Vega continúa sumando elementos que exponen la frialdad y premeditación con la que se movieron los involucrados.
Tras dictarse el secreto de sumario en la causa, los investigadores lograron desentrañar un inquietante cruce de comunicaciones que complica drásticamente la situación procesal de Osvaldo Fassetta, el segundo detenido del caso. Un mensaje de texto enviado por el principal acusado, Claudio Barrelier, horas antes del crimen, opera hoy como una prueba fundamental para la fiscalía.
Las pericias tecnológicas realizadas sobre los dispositivos móviles revelaron que Barrelier mantuvo una comunicación coordinada y directa con Fassetta, el hombre de 47 años que convivía con él en la misma vivienda de barrio Cofico. El texto hallado, lejos de ser un intercambio casual, deja en evidencia un conocimiento compartido de las circunstancias previas al desenlace fatal, echando por tierra la versión defensiva de Fassetta, quien días atrás se había presentado ante las cámaras de televisión simulando ser un testigo ajeno a los hechos e incluso aduciendo haber colaborado con la familia de la víctima en los rastrillajes iniciales.
De acuerdo con los elementos recopilados por la fiscalía de instrucción, el mensaje enviado por Barrelier funciona como un eslabón clave para determinar que existió una sincronización explícita para intentar borrar evidencias materiales y ocultar las maniobras criminales dentro de la propiedad, donde la remoción de suelos y la alteración del entorno habitacional ya habían encendido las alarmas de los peritos. “No aparezcas por casa esta noche, tengo algo”, le había dicho el principal acusado, Claudio Barrelier, a su amigo Osvaldo Fassetta.
El hallazgo de estas comunicaciones intensifica la demanda social de justicia y pone bajo la lupa la presunta existencia de redes de complicidad más amplias dentro del entorno del principal imputado, quien ya acarreaba antecedentes por privación ilegítima de la libertad. Mientras los peritajes tecnológicos y las pruebas biológicas continúan desarrollándose de forma exhaustiva, la confirmación de este mensaje sepulta la coartada del entorno vecinal y consolida la hipótesis de un entramado delictivo coordinado para intentar sostener la impunidad frente a un crimen que ha movilizado a comunidades enteras en reclamo de justicia institucional.
