El organismo ajustó sus proyecciones por el impacto del conflicto en Medio Oriente y advirtió sobre mayores presiones en los precios.
El Fondo Monetario Internacional actualizó sus previsiones para la economía argentina y proyectó un escenario más desafiante. El informe reduce el crecimiento esperado y eleva la inflación, en un contexto global afectado por tensiones geopolíticas y subas en los costos energéticos.
Según el reporte de Perspectivas Económicas Globales, la economía argentina crecerá 3,5% este año, medio punto menos que lo estimado previamente. El ajuste responde a una actividad más débil en meses recientes y al impacto del contexto internacional, especialmente la guerra en Medio Oriente.
En paralelo, el organismo elevó la proyección de inflación al 30,4% anual promedio, lo que representa un aumento significativo respecto a estimaciones anteriores. El FMI señaló que el encarecimiento de la energía y los alimentos presiona sobre los precios y afecta el poder adquisitivo.
Para el próximo año, el organismo mantuvo su previsión de crecimiento en 4% y proyectó una desaceleración inflacionaria hasta el 15,7%. Sin embargo, advirtió que el proceso de desinflación será más gradual de lo esperado inicialmente.
A nivel global, el informe también alertó sobre los efectos del conflicto en Medio Oriente en el crecimiento y la inflación mundial. La suba de los precios de las materias primas y la incertidumbre financiera podrían generar un escenario más volátil para las economías emergentes.
En este contexto, el FMI instó a los países a mantener la estabilidad económica y avanzar en reformas, mientras persisten los riesgos asociados al escenario internacional.
