Un violento motín con quema de colchones y celdas incendiadas en la calle Venezuela terminó con siete personas trasladadas de urgencia a los hospitales
La madrugada en el centro porteño se transformó en un escenario de caos absoluto y desesperación. Un violento motín seguido de un feroz incendio intencional sacudió las instalaciones de la Comisaría Vecinal 3 de la Policía de la Ciudad, ubicada en Balvanera, desnudando una vez más el peligro latente de tener alcaidías saturadas de delincuentes en medio de zonas residenciales de la Capital Federal.
El detonante de la furia fue una requisa de rutina que terminó en una batalla campal dentro de los calabozos, donde permanecían hacinados setenta y tres detenidos. Un grupo de internos inició una revuelta generalizada y prendió fuego los colchones para blindar las celdas, generando una densa nube de humo que obligó a un despliegue masivo de los Bomberos de la Ciudad y del SAME para evitar una tragedia mayor.
La tensión escaló a niveles críticos cuando comenzaron a correr fuertes versiones sobre posibles fugas masivas por los techos linderos. Para recuperar el control de la dependencia de la calle Venezuela al 1900, el Ministerio de Seguridad de la Ciudad tuvo que enviar a los grupos de élite de la División Unidad Táctica de Intervenciones en Alcaidías, quienes reprimieron los focos de resistencia interna.
El saldo de la locura carcelaria dejó a tres efectivos policiales y a cuatro presos hospitalizados con cuadros severos de intoxicación por monóxido de carbono. Mientras la indignación de los comerciantes del barrio crece ante la falta de alcaidías de máxima seguridad en el distrito porteño, las autoridades insisten en que el conflicto fue completamente controlado tras varias horas de máxima alerta.
La preocupante realidad de los calabozos superpoblados vuelve a quedar en el centro de un debate feroz que el sistema político no puede resolver. Las comisarías de los barrios no están preparadas para funcionar como penales a largo plazo y la violencia intramuros amenaza constantemente la seguridad de los ciudadanos que caminan por la zona.
