La mítica casona de 1913 fue inaugurada en medio de los festejos del 25 de Mayo y funcionará como una Escuela Taller de Patrimonio
La disputa por el uso del patrimonio público sumó un capítulo definitivo en la Comuna 11. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aprovechó la fecha patria para inaugurar las obras de restauración del Palacio Ceci, un emblema arquitectónico que estuvo en el centro del debate entre las autoridades y los sectores que resistieron el cambio de funciones de la antigua sede educativa de la institución Bartolomé Ayrolo.
El imponente edificio de la diagonal Lincoln al 4300 lucirá una fachada totalmente renovada luego de dos años de trabajos estructurales para frenar el riesgo de desprendimientos. La mudanza previa de la escuela especial a un predio lindero había encendido las alarmas en el ámbito cultural, pero el Ministerio de Cultura ratificó que el espacio mantendrá una finalidad pedagógica orientada a la preservación de oficios tradicionales.
La jornada de reapertura incluyó recreaciones de época y desfiles del Regimiento de Patricios en la Plaza Arenales, donde se concentró la atención de los concurrentes. La puesta en valor civil contempló la instalación de un ascensor externo para accesibilidad, un sector subterráneo destinado a cuestiones técnicas y la recuperación integral del diseño original del jardín histórico que rodea la propiedad.
La inauguración formal contó con la presencia del jefe de gobierno Jorge Macri y gran parte de su gabinete, quienes defendieron la centralización de estos talleres de arte en construcciones de valor histórico. Desde el ámbito oficial confirmaron que este proyecto en Villa Devoto se acopla a las recientes intervenciones edilicias realizadas en el Instituto Félix Bernasconi y en la Casa de la Cultura de San Nicolás.
El funcionamiento diario de la nueva Escuela Taller determinará el perfil definitivo de este recuperado bastión de la arquitectura ecléctica porteña. La apertura de las inscripciones para las capacitaciones en restauración abrirá una nueva etapa de convivencia entre las demandas de conservación y las actividades de la comunidad artística.
