El presidente argentino celebró la victoria de Abelardo de la Espriella en el balotaje colombiano, donde el candidato de Defensores de la Patria se impuso por menos de un punto sobre Iván Cepeda.
El presidente Javier Milei saludó al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, luego de que se impusiera en la segunda vuelta electoral realizada este domingo. El nuevo mandatario colombiano, que ha manifestado su afinidad con el jefe de Estado argentino, recibió el respaldo de Milei también durante la campaña.
A través de sus redes sociales, el mandatario argentino expresó: “EL LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA…!!! Felicito enormemente a @ABDELAESPRIELLA por su histórica victoria en Colombia. Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen organizado transnacional y al narcotráfico”.
Luego añadió: “La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás. VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!!”.
Las felicitaciones también llegaron desde otros integrantes del Gobierno nacional. El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, escribió: “Que gran noticia para Colombia y nuestro continente! Felicitaciones”. Por su parte, el asesor presidencial Santiago Caputo replicó el mensaje de Milei con la frase: “La libertad avanza”.
A esos saludos se sumó la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien destacó la posibilidad de fortalecer el trabajo conjunto entre Argentina y Colombia en materia de seguridad, cooperación y lucha contra el narcotráfico.
Desde la Oficina del Presidente también difundieron un comunicado para felicitar a De la Espriella por su «histórico triunfo» y remarcaron la participación del pueblo colombiano durante la jornada electoral. Además, señalaron que el resultado representó un rechazo a las ideas de extrema izquierda y sostuvieron que la mayoría de los votantes eligió un modelo basado en la libertad económica, el libre mercado, la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y las guerrillas.
El comunicado agregó que el Gobierno argentino mantiene su decisión de avanzar en una agenda común con los nuevos mandatarios de la región, promoviendo la libertad, el crecimiento económico, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el combate contra el crimen organizado.
Según el escrutinio oficial, Abelardo de la Espriella obtuvo 12.842.300 votos, equivalentes al 49,71%, con el 98,91% de las mesas informadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil. De esa manera superó al candidato oficialista Iván Cepeda, respaldado por Gustavo Petro.
En la primera vuelta, De la Espriella había conseguido 10.361.499 votos, lo que representó el 43,74% del total, mientras que Cepeda alcanzó 9.688.361 sufragios, equivalentes al 40,90%. Tras ese resultado parcial, Milei ya había celebrado el desempeño electoral del dirigente colombiano y afirmó que reflejaba «el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano» y el rechazo al «fracasado modelo socialista».
Durante la campaña, De la Espriella impulsó un discurso centrado en la mano dura contra el delito y el rechazo a las «castas políticas», en línea con dirigentes como Javier Milei, Nayib Bukele y Donald Trump.
Su decisión de competir por la Presidencia surgió luego de radicarse en Florencia, Italia, en 2024. Aunque anteriormente había descartado incursionar en política, regresó a Colombia para lanzar su candidatura.
Su campaña estuvo enfocada en confrontar las propuestas del oficialismo y en prometer la recuperación del orden público mediante una política de firmeza frente al crimen organizado y la corrupción. Además, expresó su admiración por referentes internacionales de derecha, respaldó el fortalecimiento de las fuerzas armadas y propuso construir megacárceles de alta seguridad.
Entre sus principales iniciativas planteó reactivar las fumigaciones contra cultivos ilícitos, reforzar la cooperación militar con Estados Unidos e Israel, crear grupos especializados para combatir organizaciones criminales, reducir impuestos, promover nuevos contratos de exploración petrolera y eliminar el impuesto del 4×1000 para incentivar la actividad económica.
La figura del presidente electo también estuvo marcada por distintas controversias. Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestaron preocupación por acciones judiciales impulsadas contra periodistas y columnistas, al considerar que podían afectar el ejercicio de la libertad de expresión.
Durante la campaña también recibió cuestionamientos por declaraciones consideradas machistas y por distintos episodios ocurridos en entrevistas y actos públicos. Frente a esas críticas, respondió con explicaciones y, en algunos casos, pidió disculpas públicamente.
En materia de gobierno, De la Espriella sostuvo que «la paz no se negocia, se impone» y afirmó que su principal objetivo será combatir el narcotráfico, la extorsión y los grupos armados ilegales. También manifestó su rechazo al aborto, su respaldo a la familia tradicional y su intención de fortalecer las relaciones con Estados Unidos.
En política exterior anticipó que mantendrá una postura crítica frente al Gobierno de Venezuela mientras, según sus planteamientos, no existan condiciones democráticas plenas en ese país.
Casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos, Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia acompañado por el economista José Manuel Restrepo como vicepresidente.
