Los nuevos pliegos para la renovación del sistema de higiene urbana seca establecen monitoreo satelital de la flota, seis servicios obligatorios por zona y una tolerancia máxima del 20% de material descartado en las plantas de tratamiento.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanzó con la elaboración de la próxima licitación pública para el servicio de recolección, traslado y procesamiento de residuos sólidos urbanos secos. A través de la Resolución N.º 53/SECH/26 de la Secretaría de Higiene, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros, se definieron las condiciones operativas que regirán el sistema durante un período inicial de dos años.
En el marco del 30° aniversario de la sanción de la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el proceso contempla una instancia de consulta pública de diez días hábiles, conforme a lo establecido por la Ley N.º 2.095. El nuevo esquema incorpora un modelo logístico integrado que incluye monitoreo mediante GPS, seis prestaciones obligatorias y una tolerancia máxima del 20% de descarte de materiales.
El pliego divide el territorio porteño en seis zonas operativas organizadas según los límites comunales. Para el tratamiento de los residuos, la Ciudad pondrá a disposición nueve Centros de Reciclado de gestión estatal. Las empresas adjudicatarias recibirán una flota inicial de camiones pertenecientes al Gobierno porteño, aunque deberán incorporar unidades propias para completar la prestación del servicio.
La Zona A comprenderá las Comunas 1 y 4, contará con diez camiones y trabajará con los Centros de Reciclado Barracas y Cortejarena. La Zona B abarcará las Comunas 2 y 14, tendrá doce vehículos y utilizará el Centro de Reciclado Saavedra. La Zona C incluirá las Comunas 12 y 13, dispondrá de cinco camiones y operará con los centros de Núñez y Constituyentes.
La Zona D estará integrada por las Comunas 11 y 15, contará con seis camiones y utilizará el Centro de Reciclado Balbastro. La Zona E comprenderá las Comunas 7, 8, 9 y 10, tendrá seis vehículos asignados y trabajará con los centros de Chilavert y Corrales. Por último, la Zona F abarcará las Comunas 3, 5 y 6, dispondrá de once camiones y utilizará el Centro de Reciclado Varela.
Las empresas adjudicatarias deberán cumplir de manera obligatoria con seis prestaciones principales. La primera será la recolección puerta a puerta para generadores individuales, coordinada con recuperadores urbanos, con una frecuencia mínima de dos recorridos semanales por cada vecino registrado en el padrón correspondiente.
La segunda prestación estará destinada a los generadores especiales, como grandes comercios, industrias, hoteles y hospitales, con una frecuencia mínima de tres veces por semana. La tercera consistirá en la recolección del material depositado en los Puntos Verdes ubicados en plazas y espacios públicos, que deberán vaciarse al menos dos veces por semana o cuando alcancen su capacidad.
La cuarta obligación será recibir el material proveniente de la contenerización verde pública. La quinta comprenderá el procesamiento dentro de los Centros de Reciclado, incluyendo las tareas de pesaje, clasificación, compactación y enfardado. En esta etapa se fijó una tolerancia máxima del 20% de descarte mensual, y cualquier porcentaje superior deberá ser justificado mediante una declaración jurada.
La sexta prestación será el desarrollo de acciones de promoción ambiental. Para ello, cada zona deberá contar con un equipo mínimo de cuatro promotores encargados de realizar tareas de concientización y educación ciudadana. Además, estos trabajadores deberán aprobar una evaluación técnica obligatoria cada año.
El pliego también establece normas específicas para el acopio temporal de bolsones en la vía pública con el objetivo de optimizar la logística. Se fija un plazo máximo de tres horas para que permanezcan en la calle y deberán ubicarse en posición vertical, alineados al cordón, con un límite de seis unidades por punto y a una distancia mínima de cinco metros del contenedor de residuos convencional más cercano.
En cuanto al control del servicio, toda la flota —tanto la aportada por el Gobierno como la incorporada por las empresas— deberá contar con dispositivos GPS y sistemas de telemetría activos. La información permitirá monitorear los recorridos en tiempo real para la auditoría y certificación digital de las operaciones.
Respecto de las plantas de tratamiento, el Gobierno porteño continuará a cargo del mantenimiento integral de los edificios y de la maquinaria pesada móvil que provea, como autoelevadores y palas cargadoras. No obstante, las empresas podrán utilizar instalaciones propias, caso en el que asumirán de manera exclusiva las tareas de mantenimiento y reparación.
