Muzzio aseguró que recibió insultos y amenazas luego de expresar su postura sobre la Educación Sexual Integral y la identidad sexual. También defendió la apertura del debate sobre esos temas.
La vicejefa de Gobierno porteño y presidenta de la Legislatura, Clara Muzzio, cuestionó las reacciones que generaron sus recientes declaraciones sobre la Educación Sexual Integral (ESI) y la identidad sexual. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, afirmó que recibió insultos y que algunas personas llegaron a desear la muerte de ella y de su familia tras manifestar que «hay dos sexos, masculino y femenino».
Según sostuvo, la respuesta que recibió representa un intento de limitar el debate público. En ese sentido, consideró que la intensidad de las críticas refleja la importancia política que determinados sectores le atribuyen a esa discusión y aseguró que existe una intención de impedir que esas ideas sean cuestionadas.
La funcionaria también hizo referencia a cambios implementados en la Ciudad de Buenos Aires respecto de la modificación del sexo en el Documento Nacional de Identidad. Señaló que durante 2025 se eliminó la posibilidad de realizar ese trámite para mayores de 16 años sin autorización familiar y sostuvo que, de existir un arrepentimiento, el procedimiento judicial podría generar consecuencias complejas.
En su publicación, Muzzio aseguró que las críticas trascendieron el plano político y se transformaron en situaciones de intimidación. Según expresó, periodistas, legisladores y usuarios de redes sociales protagonizaron las reacciones más agresivas, con mensajes ofensivos y amenazas dirigidas tanto a ella como a su entorno familiar.
La vicejefa aclaró además que sus declaraciones no buscan cuestionar la orientación sexual de las personas. Indicó que su postura está vinculada a una definición biológica del sexo y sostuvo que eso no implica desconocer la igualdad ante la ley ni las preferencias individuales.
En ese marco, afirmó que el principal punto de discusión gira en torno a la relación entre el sexo biológico y la identidad de género. A su entender, reconocer únicamente la definición biológica establece un límite al paradigma de las políticas identitarias basadas en el género.
Muzzio también cuestionó el enfoque de algunos contenidos de la Educación Sexual Integral. Consideró que parte de esos programas incorporó doctrinas identitarias que, según su visión, modificaron el objetivo original de la ESI. Además, sostuvo que esos contenidos tienen un componente ideológico y afirmó que no lograron mejorar los indicadores vinculados con la prevención de infecciones de transmisión sexual.
Otro de los ejes de su mensaje estuvo relacionado con el rol del Estado y las familias. La funcionaria expresó que los padres no deben ser reemplazados en la crianza de sus hijos y sostuvo que determinadas decisiones corresponden al ámbito familiar. En esa línea, también manifestó su postura respecto al aborto y llamó a mantener abierto el debate sobre esa cuestión.
Finalmente, Muzzio señaló que hablar sobre estos temas no debería generar conflictos y defendió la posibilidad de expresar distintas posiciones dentro del debate público. Sus declaraciones surgieron luego de la repercusión de sus críticas previas hacia la ESI, a la que había cuestionado por considerar que incorporó contenidos vinculados con la ideología de género.
