El programa funciona en los comedores escolares de la Ciudad de Buenos Aires y permite transformar restos de alimentos en compost destinado a mejorar los suelos de parques y plazas.
Las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires recuperaron más de 326 toneladas de residuos orgánicos desde la implementación, en 2024, del programa de separación en los comedores escolares. Los materiales recolectados son trasladados al Centro de Reciclaje porteño, donde son procesados y convertidos en compost que luego se utiliza para mejorar los suelos de parques y plazas.
La iniciativa es impulsada por la Gerencia Operativa Educación para la Sustentabilidad y la Dirección General de Servicios a las Escuelas del Ministerio de Educación, junto con la Gerencia Operativa de Nuevas Tecnologías de la Subsecretaría de Higiene Urbana.
Cómo funciona el programa
El sistema contempla la recolección de los residuos orgánicos que se generan durante la preparación de las comidas en los establecimientos educativos. Una vez retirados, los materiales son trasladados a la planta de tratamiento del Centro de Reciclaje de la Ciudad, donde atraviesan un proceso de compostaje aeróbico.
A partir de este procedimiento, los restos de alimentos se convierten en una enmienda orgánica que luego es utilizada para enriquecer los suelos de distintos espacios verdes públicos, entre ellos parques y plazas.
De acuerdo con lo informado por el Gobierno porteño, el servicio de recolección y tratamiento funciona durante todo el año, tanto durante el ciclo lectivo como en los períodos de receso escolar.
El impacto ambiental de la iniciativa
Desde el comienzo del programa y hasta junio de 2026, se recuperaron 326 toneladas de residuos orgánicos. Según señalaron las autoridades, esta recuperación contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que se producirían si los desechos fueran enviados a disposición final.
Además de disminuir el impacto ambiental generado por estos residuos, el programa permite obtener compost que posteriormente es aprovechado en diferentes espacios verdes de la Ciudad.
Cada vez más escuelas se suman a la separación
El Gobierno porteño destacó que aumenta la cantidad de establecimientos educativos que incorporan el retiro diario de residuos orgánicos y suman prácticas relacionadas con la economía circular y la educación ambiental.
El objetivo de la propuesta es promover hábitos vinculados con una gestión responsable de los residuos dentro de la comunidad educativa y fomentar, desde las escuelas, acciones orientadas al cuidado del ambiente y la sustentabilidad.
