La administración nacional no programó actividades públicas para este miércoles, cuando la Selección argentina enfrenta a Inglaterra. La agenda se reanudará el jueves con un acto en la Bolsa de Comercio y continuará el viernes con la conmemoración del atentado a la AMIA.
El encuentro entre la Selección argentina e Inglaterra modificó este miércoles la actividad habitual de la Casa Rosada. Sin compromisos oficiales previstos, el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, seguirán la semifinal del Mundial desde la Quinta de Olivos, tal como ocurrió en los partidos anteriores del seleccionado nacional.
La decisión forma parte de la estrategia que el Gobierno viene sosteniendo desde el inicio del torneo. A diferencia de otras administraciones que aprovecharon competencias deportivas para acompañar públicamente a la Selección, el Ejecutivo resolvió mantener un perfil institucional y evitar actos o anuncios que coincidieran con un evento que concentra la atención del país.
En Balcarce 50 reconocen que un partido entre Argentina e Inglaterra tiene un componente simbólico que trasciende lo deportivo. Al mismo tiempo, consideran que el contexto requiere prudencia en los gestos oficiales, teniendo en cuenta el vínculo que Milei mantiene con el Reino Unido y las repercusiones que generaron algunas de sus declaraciones sobre Margaret Thatcher y la cuestión Malvinas.
En ese marco, el vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo este martes que «el presidente Milei está tratando de recuperar las Malvinas todos los días» y adelantó que el canciller Pablo Quirno se pronunciará próximamente sobre ese tema.
En paralelo, el Gobierno dispuso un refuerzo del operativo de seguridad en la Embajada del Reino Unido. El esquema contempla alrededor de 300 efectivos de la Policía Federal Argentina, vallados perimetrales, custodia especial y un sistema de monitoreo reforzado en la zona de Recoleta.
Durante las últimas horas coexistieron distintas posiciones dentro del oficialismo. Mientras algunos sectores consideraban oportuno acompañar el entusiasmo que genera la Selección, otros entendían que lo más conveniente era mantener un bajo perfil y dejar el protagonismo exclusivamente al equipo dirigido por Lionel Scaloni. Finalmente, esa última postura fue la que prevaleció.
El debate también alcanzó a distintos organismos de la administración pública, donde surgieron consultas sobre la posibilidad de flexibilizar la jornada laboral para facilitar el seguimiento del partido. Sin embargo, el Gobierno descartó establecer un asueto o una reducción horaria general, pese al planteo realizado por ATE, y dejó esa decisión en manos de cada dependencia, priorizando la continuidad de los servicios.
Por su parte, el Presidente mantuvo la misma modalidad adoptada durante el Mundial y siguió el encuentro desde la residencia oficial junto a Karina Milei, sin organizar actividades públicas ni convocatorias especiales.
La actividad oficial volverá el jueves con la participación del mandatario en el acto por el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Allí compartirá escenario con el presidente de la entidad, Adelmo Gabbi, y se espera que vuelva a referirse a la situación económica y al equilibrio fiscal, uno de los principales ejes de la gestión nacional. Ese mismo día, Karina Milei encabezará una reunión en Casa Rosada con legisladores porteños y bonaerenses de La Libertad Avanza.
La agenda continuará el viernes con el acto central por un nuevo aniversario del atentado contra la AMIA, ceremonia que reunirá a funcionarios nacionales, dirigentes políticos, representantes de la comunidad judía y familiares de las víctimas. En ese contexto, el Gobierno reiterará su alineamiento con Israel.
En Casa Rosada también sostienen que esta pausa en la actividad pública se vincula con el relanzamiento de la gestión previsto para después del Mundial. Según la planificación oficial, el Congreso volverá a ocupar un lugar central con el tratamiento de iniciativas relacionadas con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el equilibrio fiscal y otros proyectos económicos que el Ejecutivo buscará impulsar durante el segundo semestre.
