El Gobierno impulsa una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para restringir o prohibir el financiamiento monetario al Tesoro. El esquema toma como referencia el modelo aplicado en Perú desde hace más de tres décadas.
El Gobierno nacional tiene entre sus principales objetivos avanzar en una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa, anticipada por el presidente Javier Milei a legisladores de La Libertad Avanza, apunta a limitar al máximo o incluso impedir la emisión monetaria destinada a financiar el déficit fiscal. La propuesta representaría un cambio respecto del régimen vigente desde 2012, aunque el proyecto aún no fue dado a conocer.
La normativa actual establece que el Banco Central puede otorgar adelantos transitorios al Gobierno nacional por un monto equivalente al 12% de la base monetaria. Además, la legislación permite préstamos de hasta el 10% de los recursos en efectivo recaudados durante los últimos doce meses y contempla un margen adicional, también de hasta el 10% de esos ingresos, para situaciones extraordinarias cuando el contexto económico lo justifique.
Como referencia para la reforma aparece el sistema vigente en Perú, implementado a comienzos de la década de 1990 durante el gobierno de Alberto Fujimori tras la hiperinflación registrada en la gestión anterior. Desde 1993, ese país incorporó en su Constitución la autonomía del Banco Central y estableció la prohibición de financiar al sector público. También impide la aplicación de múltiples tipos de cambio y la concesión de créditos sectoriales por parte de la autoridad monetaria.
Dentro de ese esquema, el dólar posee validez legal para realizar transacciones, una característica que guarda similitudes con la propuesta de competencia de monedas impulsada por la administración argentina.
Otro de los puntos en debate es la transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro. Durante este año, el Gobierno realizó un giro de $24,4 billones correspondiente a ganancias obtenidas en 2025. Sin embargo, parte de esos resultados provino de la revaluación de las reservas al tipo de cambio oficial, un mecanismo que recibió cuestionamientos por ser considerado una forma indirecta de financiamiento al Estado.
La reforma de la Carta Orgánica realizada en 2012, durante el kirchnerismo e impulsada por la entonces presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, modificó el objetivo principal de la entidad. La preservación del valor de la moneda fue reemplazada por un mandato que incorporó la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social como funciones de la institución.
Ese cambio buscó ampliar el rol del Banco Central más allá del control de la inflación, otorgándole responsabilidades vinculadas al crecimiento económico y la promoción del empleo, objetivos que quedaron reflejados en la modificación del artículo 3 de la Carta Orgánica.
