El efectivo de la Policía Federal Argentina estaba de franco cuando fue atacado durante un intento de robo. Tenía 36 años, era cabo y se desempeñaba en una división especializada de la fuerza.
La localidad de Loma Hermosa, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, fue escenario del crimen de Cristian Alberto Gerez, un efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA) que fue asesinado a tiros por dos motochorros que lo atacaron para robarle su motocicleta.
El hecho quedó registrado por una cámara de seguridad de la zona y las imágenes son analizadas por la Justicia para intentar identificar a los sospechosos y establecer la posible ruta de escape. Según indicaron fuentes del caso, los delincuentes podrían ser menores de edad.
Gerez tenía 36 años, era oriundo de la provincia de Santiago del Estero y actualmente residía en la localidad bonaerense de San Martín. Era cabo de la PFA y había egresado de la Escuela de Suboficiales el 30 de noviembre de 2016.
El efectivo contaba con casi 20 años de servicio y se desempeñaba en la División Redes Exteriores, perteneciente a la Superintendencia de Comunicaciones. Su tarea operativa estaba vinculada al despliegue, mantenimiento y custodia de la infraestructura de redes de telecomunicaciones, los tendidos de fibra óptica y los sistemas de interconexión de la fuerza.
Antes de incorporarse a la Policía Federal, Gerez había trabajado para Sociedad Franci SA, una empresa dedicada a la aplicación de pintura líquida en polvo.
En 2020 había sido beneficiario de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y, desde febrero de 2025, cuando comenzó a trabajar bajo relación de dependencia, pasó al Sistema Único de Asignaciones Familiares (SUAF).
Cómo fue el ataque
El crimen ocurrió sobre la calle Mariquita Sánchez de Thompson, entre Gabino Ezeiza y Río Bermejo, en Loma Hermosa. Según el registro de la cámara de vigilancia, el ataque se produjo alrededor de las 20.20.
Las imágenes muestran a Gerez circulando en su motocicleta cuando dos delincuentes, ambos con casco, se colocaron a su lado y le exigieron que descendiera del vehículo.
Como advertencia, uno de los asaltantes realizó un disparo al aire, bajó del asiento del acompañante y se dirigió hacia la víctima. En un primer momento, Gerez no habría ofrecido resistencia. Al advertir que los delincuentes estaban armados, descendió de la moto, retrocedió para alejarse del lugar y levantó las manos.
Sin embargo, uno de los motochorros continuó siguiéndolo para exigirle también sus pertenencias personales.
En ese momento, Gerez intentó sacar su arma reglamentaria de entre sus prendas. Esa acción provocó la reacción de uno de los delincuentes, quien efectuó dos disparos contra el efectivo.
Gerez cayó sobre el asfalto y murió pocos segundos después. Luego, el atacante regresó a la motocicleta de la víctima, dejó abandonado el bolso que le había quitado durante el forcejeo y escapó junto a su cómplice en dirección a la Ruta 8.
Tras el llamado al 911, efectivos de la Comisaría 5ª de Tres de Febrero llegaron al lugar y encontraron al policía inmóvil. Minutos después, personal del SAME constató que ya no presentaba signos vitales.
El informe preliminar de la autopsia determinó que uno de los disparos impactó en el cráneo de Gerez y le provocó una lesión cerebral que causó su muerte en el acto.
El relato de una vecina
Micaela, una vecina de la zona, contó que escuchó los disparos desde su vivienda, ubicada a pocos metros del lugar del ataque, y salió a la calle para conocer qué había ocurrido.
«Cuando salí a la calle me encontré con el policía ya fallecido. Empezaron a acercarse vecinos, llegaron los patrulleros y ahí nos fuimos enterando lo sucedido», relató.
Al ser consultada sobre la situación de inseguridad en el barrio, la mujer sostuvo: «Se vive así todos los días. Todos los días te enterás de una noticia así y vivimos con esta inseguridad. Yo salgo con el perro y me vuelvo a mi casa».
La investigación quedó a cargo de los fiscales Fabián Hualde y Silvia Sorrentino, de la Fiscalía N° 1 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín, debido a que los autores del ataque serían menores de edad.
Mientras tanto, los investigadores analizan las imágenes registradas por las cámaras de seguridad para avanzar en la identificación de los responsables y reconstruir el recorrido que realizaron luego del crimen.
