La artista española continúa con la etapa estadounidense de su gira Lux, un show dividido en cuatro actos que combina distintas disciplinas artísticas y propone un recorrido entre la tradición y la innovación.
Rosalía volvió a captar la atención del público con la presentación de su gira Lux en el Madison Square Garden de Nueva York, donde ofreció un espectáculo que une ballet, flamenco, ópera y música pop en una propuesta escénica de gran despliegue.
Uno de los momentos más destacados del concierto fue el inicio del show, cuando la cantante apareció caracterizada como bailarina clásica, con tutú y zapatillas de punta. Aunque no proviene del ballet profesional, la artista mostró un trabajo técnico que reflejó una preparación específica para incorporar ese lenguaje a la puesta en escena.
Durante la interpretación de «Porcelana», Rosalía ejecutó movimientos inspirados en la danza clásica, incluyendo un arabesco sobre puntas y desplazamientos característicos del ballet, en una propuesta que buscó integrar esa disciplina con su interpretación musical.
La misma combinación de estilos también atraviesa su nuevo álbum Lux, en el que la cantante suma elementos operísticos y canciones interpretadas en 13 idiomas. Sobre el escenario, el ballet funciona como un complemento visual de esa búsqueda artística que mezcla diferentes tradiciones.
La propuesta recibió elogios de figuras vinculadas al mundo de la danza. La bailarina Misty Copeland destacó el espectáculo en sus redes sociales, mientras que Tiler Peck, integrante del New York City Ballet, también valoró públicamente el trabajo de la artista. En una de las fechas de la gira, celebrada en Houston, Rosalía invitó al primer bailarín del Houston Ballet, Harper Watters, quien reconoció el respeto con el que la cantante representa esa disciplina.
La coreografía del espectáculo fue desarrollada por el colectivo (La)Horde, junto a Charm La’Donna, Dimitris Papaioannou y el bailaor José Maya. Según explicaron sus responsables, fue la propia Rosalía quien impulsó la idea de comenzar el concierto con una fuerte presencia del ballet clásico.
La gira Lux está organizada en cuatro actos. Tras una apertura de inspiración clásica, el segundo segmento cambia completamente de clima con «Berghain», donde predominan una estética más oscura y una puesta en escena apoyada en coreografías grupales y música electrónica.
El recorrido también recupera canciones de Motomami, el álbum publicado en 2022. Durante temas como «Saoko», la artista incorpora movimientos urbanos y diferentes estilos de baile, reforzando la diversidad que caracteriza a la propuesta.
Otro de los momentos destacados llega con «La Perla», una secuencia creada por Dimitris Papaioannou que utiliza efectos visuales e ilusiones escénicas para transformar el escenario mediante el trabajo conjunto entre la cantante y los bailarines.
El flamenco también mantiene un lugar central dentro del espectáculo. Canciones como «De Madruga» y «La Rumba del Perdón» muestran la formación artística de Rosalía, con zapateos, movimientos de brazos y recursos propios de ese género que forman parte de su identidad desde sus comienzos.
La producción reúne a bailarines con experiencia tanto en compañías de danza como en grandes giras internacionales, conformando un elenco que acompaña cada uno de los cambios de estilo que propone el espectáculo.
En el tramo final, la puesta recupera la estética del ballet con referencias visuales inspiradas en El lago de los cisnes, cerrando un show que apuesta por combinar distintas expresiones artísticas dentro de una misma narrativa escénica.
