Donald Trump confirmó que Irán solicitó una nueva reunión con Estados Unidos. El encuentro se realizará este martes en Doha, luego de los recientes bombardeos y en un contexto de fuerte tensión en Medio Oriente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno mantendrá una nueva reunión con representantes de Irán en medio del conflicto que atraviesa Medio Oriente. El encuentro fue confirmado para este martes en Doha, capital de Qatar.
La información fue difundida por el mandatario a través de su cuenta en Truth Social. «Irán ha solicitado una reunión. ¡Tendrá lugar mañana en Doha! Presidente DJT», publicó.
La reunión se realizará luego de que ambos países acordaran una pausa temporal en los ataques que venían protagonizando durante los últimos días. El objetivo inmediato será intentar reducir la tensión y avanzar en medidas vinculadas a la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte internacional de petróleo.
De acuerdo con Axios, funcionarios estadounidenses indicaron que, mientras se desarrollen las conversaciones, las dos partes se comprometieron a suspender las hostilidades y garantizar la libre circulación de los buques que transitan por esa vía estratégica.
Inicialmente, las negociaciones iban a realizarse en Suiza y estaban centradas en el programa nuclear iraní. Sin embargo, el agravamiento de la situación en el estrecho de Ormuz llevó a modificar tanto la sede del encuentro como los temas principales de la agenda.
En las conversaciones previas celebradas en Suiza, ambas delegaciones habían acordado avanzar en la creación de un canal directo de comunicación entre las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán para prevenir incidentes en la región. No obstante, ese mecanismo todavía no había comenzado a funcionar.
La nueva instancia de diálogo se produce después de los recientes ataques lanzados por Estados Unidos contra objetivos iraníes, acción que Washington justificó como respuesta a las amenazas sobre la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. Posteriormente, Irán respondió con bombardeos dirigidos contra posiciones militares estadounidenses, elevando nuevamente la tensión en la región.
