El Ministerio de Capital Humano presentó un recurso de queja ante el máximo tribunal para frenar el cobro de la asignación de privilegio que percibe la exmandataria.
La batalla judicial por los millones de Cristina Kirchner llegó a su punto de máxima tensión. El Gobierno nacional decidió no quedarse de brazos cruzados ante el fallo que le devolvió la pensión por viudez a la expresidenta y escaló el conflicto directamente a la Corte Suprema de Justicia, buscando un golpe definitivo contra lo que consideran un privilegio inaceptable.
Desde el Ejecutivo lanzaron una ofensiva total bajo la premisa de que no se puede premiar con fondos públicos a quien tiene una condena por corrupción. La ANSES sostiene que la ley es clara: estos beneficios están atados al buen desempeño y al «honor», conceptos que, según el oficialismo, quedaron pulverizados tras la sentencia en la causa Vialidad.
La polémica divide aguas en una sociedad agotada por el ajuste: ¿es justicia o es una persecución política? Mientras la Cámara de la Seguridad Social insiste en que el haber tiene carácter alimentario, el Ministerio de Capital Humano asegura que agotará hasta la última instancia para que la plata de los contribuyentes deje de financiar asignaciones excepcionales a condenados.
Ahora la pelota está en el campo de la Corte Suprema, que deberá decidir si se mete en el barro de esta disputa o deja firme el pago millonario. La indignación crece en las calles de la Ciudad mientras los ciudadanos ven cómo se discuten cifras astronómicas en medio de una crisis económica que no da respiro a nadie.
El desenlace de esta pelea marcará un precedente histórico sobre las jubilaciones de privilegio en Argentina. Si la Corte acepta el recurso, el tablero político podría estallar, dejando a la exjefa de Estado sin uno de sus ingresos más cuestionados por la opinión pública.
