Un testigo clave reveló el plan de Abel Guzmán antes de ejecutar a su compañero Germán Medina frente a sus colegas.
La frialdad con la que se planificó el crimen en la peluquería Verdini quedó expuesta este martes durante una nueva audiencia del juicio. Carlos Alberto Sorín, compañero de ambos, relató cómo el imputado preparó el terreno para el ataque, advirtiendo horas antes que buscaba «paz mental» y que esa jornada marcaría un final definitivo. El testimonio describe una transformación en la conducta de Guzmán, quien ese día pidió ser rapado y se mantuvo en un silencio amenazante.
El relato del testigo presencial confirmó que el asesino no actuó bajo un impulso repentino, sino con una determinación absoluta que incluyó amenazas de muerte a quienes intentaron frenarlo. Sorín recordó que, tras cerrar las cortinas del local en la calle Beruti, el agresor increpó al dueño y, ante la negativa de este para hablar en ese momento, desenfundó el arma. La frase «ustedes no saben con quién se meten» fue el preludio del disparo mortal que terminó con la vida del colorista.
La jornada también estuvo marcada por el dolor de Mónica Ríos, madre de la víctima, quien cuestionó con dureza la difusión mediática de las imágenes del asesinato antes de que la familia fuera notificada oficialmente. La mujer describió el calvario de llegar al Hospital Fernández esperando encontrar a su hijo herido, solo para recibir la noticia de que su cuerpo ya estaba en la morgue. Su pedido de prisión perpetua resonó en una sala donde el propio acusado ya admitió haber disparado por «bronca».
La sociedad asiste a un juicio que desnuda la vulnerabilidad en los ámbitos laborales y la falta de protocolos ante personalidades violentas. Mientras Guzmán intenta justificar su accionar en supuestos conflictos con el dueño del comercio, las pruebas acumuladas y los testimonios de los sobrevivientes cierran el cerco sobre un hombre que permaneció prófugo durante más de dos meses tras el ataque en pleno corazón de Recoleta.
El proceso continuará la próxima semana para determinar si la condena será la máxima pena prevista por el código penal.
